Miketz
“Ellas entraban en sus entrañas y no se conocía que hubieran entrado dentro de ellas; pues su aspecto era feo como al principio. Entonces me desperté”. No se conocía que hubieran entrado dentro de ellas Las fuerzas del mal se tragan la conciencia que tiene la persona de todo el bien que alguna vez conoció (Likutey Moharán I, 54:6).