Devarim 3:23 “Y yo supliqué a Elohim en aquel tiempo, diciendo”.



Y yo supliqué a Elohim en aquel tiempo, diciendo 

 El Rebe Najmán enseña que el objetivo de la plegaria es lograr la devekut (una profunda unión con Elohim). Sin embargo, si la persona no puede orar con devekut, no debe decir, “No hay sentido en que siga orando”. Más bien, debe poner en sus plegarias tanto esfuerzo y concentración como pueda. Pues más tarde, cuando ore con devekut, todas sus plegarias ascenderán junto con la plegaria que es dicha de la manera apropiada. Y esto está aludido en el presente versículo. “Yo supliqué” - Moisés siempre suplicaba delante de Elohim. 

A veces oraba con una gran devekut y otras veces, cuando no podía alcanzar esa devekut, oraba igualmente con todas sus fuerzas. “En aquel tiempo, diciendo” - cuando llegó el momento en que mereció orar con devekut, ése fácil “diciendo” ascendió y elevó con él a todas las otras plegarias, menos aceptables 
(Likutey Moharán I, 99). 

 Y yo supliqué a Elohim en aquel tiempo Específicamente, 
“en aquel tiempo”. 

Moisés sabía que cada tiempo es diferente. 
La manera en que una persona se siente hoy es diferente a la manera en que se sintió ayer y en cómo se sentirá mañana. Moisés siempre le suplicaba a Elohim de acuerdo a cómo se sentía en ese momento específico (Likutey Halajot V, p. 57a). 

Y yo supliqué a Elohim VeetJaNaN (ואתחנן, “Yo supliqué”) proviene de la raíz JaNaN (חנן ןנח, graciable), significando un regalo no merecido. Aunque los Tzadikim tienen muchos méritos, le suplican a Elohim que les otorgue sus pedidos como regalos inmerecidos (Rashi). Cuando la persona quiera algo de Elohim, deberá orar para recibirlo solamente como un regalo inmerecido y no como pago en retribución a sus acciones. Más aún, no deberá insistir en que Elohim responda a su plegaria, sino que deberá aceptar graciosamente la respuesta de Elohim, le otorgue lo pedido o no (Likutey Moharán I, 20:5). 

 Y yo supliqué a Elohim VeetJaNaN (ואתחנן, “Yo supliqué”) proviene de la raíz JaNaN (חנן ןנח, graciable), significando un regalo no merecido. Aunque los Tzadikim tienen muchos méritos, le suplican a Elohim que les otorgue sus pedidos como regalosinmerecidos (Rashi)

 El Midrash enseña que Elohim posee un Tesoro de Dones Inmerecidos del cual Él otorga favor a aquellos que lo necesitan (Shmot Rabah 44). ¿Para quiénes son esos regalos? Los Tzadikim no los necesitan, dado que ellos se ganan su recompensa debido a sus buenas acciones. Los malvados no los recibirán, pues de otra manera estarían siendo recompensados aunque sean indignos. Debemos concluir que esos regalos son para los Tzadikim, para que ellos los distribuyan como lo crean conveniente. 
 Sin embargo, incluso los Tzadikim se benefician del Tesoro de Dones Inmerecidos. Pues es imposible que la persona pueda estar unida a la Torá sin interrupciones, dado que debe atender a sus asuntos mundanos tales como comer, dormir y demás. Cuando el Tzadik tiene que dedicarse a los asuntos mundanos, recibe su sustento del Tesoro de DonesInmerecidos. 

Entonces puede transferirles el sustento a los demás que no están unidos a la Torá, como lo está el, tales como la gente que debe trabajar y que carece del tiempo o de la capacidad para estudiar Torá, o de aquellos que están lejos de la Torá y no la estudian ni la observan, o incluso de los no judíos, que no recibieronla Torá (Likutey Moharán II, 78).

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